Patricia Cabrera
- El Guajhu
- 31 may 2016
- 1 Min. de lectura

Patricia Cabrera. Asunción del 90.
Estudiante de letras. Publicó en
revistas kañys y revistas colectivas.
Por los fragmentos el fuego
there's a bluebird in my heart that wants to get out (Bukowski)
¿Cuántas veces sentí en mis labios el sonido de tu sangre, al posarlo sobre esa piel tan quebradiza? En una de esas noches incompletas, mientras recorría las venas de tu cuello, entre tus pechos brotó un murmullo diferente. Quise ignorarlo cuando tus muslos se apretaron fuertes a mis costados y tu quejido se alzó al morderte un pezón. Acaricié tu garganta atrapando ese palpitar sofocante, cuando volví a escucharlo, más insistente y agudo. ¿Temblabas, al igual que yo, al momento de endulzarme con tus gemidos y me deshacía en tus bordes, en tus inicios? Vamos, aráñame, quiero que me dejes el cuerpo irreconocible mientras suspiro sobre tu sexo, juguetea con mi lengua sintiendo tu propio sabor. Estira de la correa y apaga tus cigarrillos sobre mi espalda formando lunares incendiados. Yo tengo toda esta piel para que la quemes, para que la liberes de toda suciedad que me ha violentado al masturbarme pensando en tus propias cenizas desparramándose sobre mí. Por favor, por favor, lame la carne quemada debajo de mi vientre. Sentí un orgasmo intenso con el ruido de tus huesos separándose. Entonces lo vi, ¡ahí estaba el fabricante de ese eco sincronizado con mi jadeo! Acurrucado debajo de tu aorta, un puñado de plumas y unos ojitos. Un tajo o un beso, tal vez, a esos ojitos. Tu grito y un sueño largo.