En poesía, mensaje emitido no siempre es mensaje recibido
- Por Pedro Lezcano
- 17 may 2016
- 9 Min. de lectura

Carlos Bazzano, es un joven, quizás hasta un niño de 40 años, escritor y trabajador social, estudiante de comunicación, poeta por excelencia, probablemente uno de los de mayor producción artística en los últimos años, lleva adelante el proyecto del Laboratorio de Creación Literaria, es un chico por demás interesante y por ende bastante solicitado, a lo largo de esta entrevista en el patio de El Otro Teatro, recibió cuatro llamadas telefónicas; luego de varias publicaciones colectivas
en dos décadas, pluma en mano, lanza su primer libro personal «Que En Bar Descanse».
¿Cuándo empezaste a escribir?
Recuerdo que escribí por primera vez a los 10 años, en la fila de mi escuelita, tengo un poema que se llama «Hakembo» que habla de eso, pero después tuve muchos lapsos, en poesía mensaje emitido no siempre es mensaje recibido y quizás en el contexto en donde yo estaba, donde yo crecí, lo que yo hacía no era visto como algo “normal”, en el colegio seguí escribiendo y escribía para mí, tenía poca confianza hasta que empecé a conocer a gente que también escribía y de eso puedo de-
cir que hace 20 años que estoy escribiendo.
¿Por qué poesía?
Mis amigos íntimos saben que tengo una novela inconclusa, inconclusa quizás por la forma de vida que tengo, pero yo, desde hace 20 años, si paso una semana sin escribir o sin leer un libro, algo anda mal. Siento que es más fuerte que yo, que es una necesidad expresarme así, hay gente que escribe muy bien a la que yo le leo, va más allá de cualquier situación de competencia, no juzgo la obra de nadie, ni me pongo en competencia en ese sentido, si no que necesito escribir, necesito poesía, leer poesía.
¿Qué cosas densas te pasaron en el ambiente de la poesía? ¿Qué situaciones tuviste tenido que sortear escribiendo poesía?
En todos los espacios hay élites, yo creo que mi generación vivió al margen de eso, estábamos en una revista que se llamaba el Yacaré, en donde podíamos expresarnos y creo que las generaciones de ahora tienen muchos canales de expresión aunque quizás no reciben la bendición de otras personas, creo que leemos en soledad y escribimos en soledad, este es un oficio muy solitario, de repente muchas dificultades que tenemos entre escritores, quizás sean por esa dificultad que tenemos de compartir espacios, que no tienen que ver solo con el ambiente de la literatura sino en todos los ambientes, cada vez vivimos en un formato de mayor soledad y de mayor dificultad de en-
cuentro.
¿Qué satisfacciones te dio la poesía?
La poesía trasciende. En estos 20 años, llegaron a acercarse a mí escritores buenos diciéndome “déjate de escribir” o “escribís muy feo”, incluso hablando públicamente de eso, pero trasciende y es la expresión que tengo cuando estoy enamorado, desenamorado, indignado o feliz, es la forma que tengo de expresarme, que quizás no sea una forma muy lograda, porque nunca estoy satisfecho con lo que hago, pero es lo que hago, es lo que puedo presentar y mostrar, es un espejo de una faceta de mi ser, un reflejo de muchos momentos.
¿Cuáles son los escritores que más te gustan o más te inspiran?
Es una pregunta muy difícil, porque hasta puedo decirte que es el escritor o la escritora que aún vendrá, que todavía no conozco, porque siempre hay un encuentro vertiginoso, lo que vos me decís es lo mismo que me preguntes quién es el amigo que más me copa, habiendo otros amigos, en ciertos momentos, un amigo pudo ser mi mayor compañía y en otro momento otro pudo hacerme salvado la vida. En el mundo de la escritura hay ciertos autores, autoras, que de alguna manera te salvan la vida. Esto ya lo dijo alguien, hay escritores que son como grandes maestros, hay escritores que son como grandes compañeros y hay escritores que son como grandes amigos y otros que son como grandes confidentes, entonces la pregunta se torna difícil.
"En el mundo de la escritura hay ciertos autores, autoras,
que de alguna manera te salvan la vida".
Entonces, ¿qué escritores recomiendás a las personas que están interesadas en leer cosas a las que todavía no han podido acceder?
Leer, desde la inquietud que uno maneja, no leer obligadamente, leer desde la sed de uno y en el mundo de la creación literaria hay diferentes caminos para recorrer, hay múltiples autores, múltiples lecturas de esos escritores. Yo tengo los que me calaron hondo.
Cítame 3 nombres...
Augusto Roa Bastos en la forma de narrar y de escribir para mí es un autor de necesaria relectura constante, creo que somos muy ingratos con Roa, porque por más que sea el escritor más conocido del Paraguay, hizo grandes creaciones que no son valoradas, por ejemplo en teatro, una de ellas, Yo el supremo, fue una obra que en un país como este se debería presentar anualmente, al igual que su trabajo en el cine, todo lo que llego a hacer Roa son cosas que nos dignifican como pueblo; no es el único que vive esa marginación, pero creo que se trata de olvidarle y evitar sacar el Roa rebelde, el Roa transformador, que es lo que pasó también con Rafael Barrett, otra de las influencias de Roa y también influencia mía, además, Elvio Romero, grandes escritores.
¿A nivel internacional?
En la actualidad, está un escritor que vive la misma situación que Roa, quizás por ser muy famoso que cierta gente del mundo alternativo no se acerca a su obra, pero que para mí es muy intenso, este es Roberto Bolaño, la poesía de Bolaño me gusta, me gustan sus cuentos, su narrativa, pero la lista cuesta, uno quiere hablar de Kafka, cuando yo era joven amanecía leyendo García Márquez. Por lo que estaba diciendo, depende de los momentos, depende de los tiempos, un tiempo yo necesitaba leer Onetti y me leí toda la obra, porque fue un tiempo en que vivía en Uruguay y la forma de sentir el otro Montevideo, para mí, era leerlo. Borges, Cortázar, muchos, muchos autores necesarios, Alejandra Pizarnik.
¿Cómo ves actualmente el mundillo de la literatura, dentro de porque si no nace, explota, independientemente de que le guste o nuestro país?
Creo que hay una generación actual muy fuerte, que no nació en dictadura, que vive la democradura, que mira críticamente la realidad actual, describe eso, hay todo un código que se está trabajando, y creo que Asunción, se va encontrar con otro espejo al que mucha gente todavía no está preparada, espejo profundo, porque esta generación de ahora no es acartonada como la nuestra o como las anteriores y vive el desafío de poder romper las barreras que nos impone el neoliberalismo, donde cada vez más, vivimos más competencia y con un sentimiento de mayor soledad que nos revienta.
¿Cuáles son los desafíos?
El desafío es reconstruir el concepto de éxito, porque si consideramos que es otra cosa; en la literatura, en la creación, no van a ser necesarias esas competencias que se fueron viviendo. Barrett no era un escritor querido en su época por las élites literarias, los autores de ahora, yo creo que van a forjar una Asunción diferente que a muchos no les va gustar, creo también que no tiene que ser solamente una técnica de confrontación ante un supuesto enemigo, la obra del autor, obra que está naciendo tiene que nacer no le guste a la gente, es una cosa posterior, al menos en mi caso personal, no escribo para molestar a personas de cualquier mundo literario, para competir, en ese sentido no soy un intelectual que piensa a quien ganarle y que mis recursos son mejores que otros, sino que necesito más recursos literarios para mejorar esa sed que tengo.
¿Y cómo vez los espacios de publicación y difusión?
Están emergiendo, están naciendo espacios, creo que al menos una vez al mes, desde hace un año me invitan a lugares para leer, en mi caso, sé de otros amigos que hace más tiempo están en la escritura que también están viviendo eso y amigos a los que les paso 15 o 20 años de edad que están generando espacios o siendo invitados, hay academias, grupos de literatura, están grupos muy alternativos que dan cabida a la literatura, hay arte compartido, hay veces que hacemos o participamos de actividades donde hay música, teatro, literatura, entonces no lo veo como que no hay espacios sino que falta crear más, se están generando espacios muy buenos, hay revistas literarias alternativas, hay gente que expresa lo suyo en las redes sociales, en blogs, hay obras que están trascendiendo lo que es esta ciudad, este país, y creo que eso es algo muy positivo y me refiero al ambiente under de acá, que cuando viene un escritor de otro lado, hay un código en común para compartir y también cuando nos vamos a otros espacios.

¿Qué podés decir sobre tu nuevo material Que En Bar Descanse?
Es un libro que ahora mismo está en un momento muy agitado porque estamos preparándolo, para mí es algo muy importante, por más que hace 20 años que escribo, es la primera vez que voy a publicar un libro individual. Es una síntesis de diferentes experiencias, para mí es reflejar un poco Asunción desde la visión de un chico que a finales de los 90, llegó de Luque y vivió una relación de amor-odio muy intensa con Asunción y es el testimonio de esa relación, entonces los poemas que están ahí y los escritos que están ahí son diferentes momentos en Asunción, quizás se reflejan de
mayor manera los últimos escritos de hace 3 años, desde hace 3 años que el libro está girando en mi cabeza, todos los escritos fueron publicados en redes sociales, fueron desarrollando contacto directo con la gente, para mí eso fue una experiencia nueva y habla de mis amistades más íntimas, de mis miedos más íntimos, mis broncas, y de un sentimiento de estar a contrarreloj y de la necesidad de poder decir algo y expresarlo.
¿Es difícil hablar de la obra de uno?
Es difícil hablar de la obra de uno, había sido, es mi primer libro y no sé, sentí una cuestión muy fuerte cuando entregué el borrador a la Editorial Arandurä, aprecio bastante el gesto de la editorial, a Cayetano, que me ofreció editar este libro que de alguna manera también es un guiño a mi generación de que nos animemos a editar y a las generaciones nuevas y sus literaturas, estuve 2 años en la Faediciones nuevas a animarse, por más que lo que mostramos no es una cuestión, decía Baudelaire de Satán o de Dios no importa belleza, yo te adoro; yo creo que están ahí algunas cosas que hice con más amor y con más dolor.
"(...) encontrarse con un poema tan intenso que te haga continuar, para mí eso es la poesía".
¿Qué significa para vos el Laboratorio de Creación Literaria?
Como decía, la literatura para mí es una necesidad, una persona que me formó bastante en la literatura fue Chester Swann, a la par de Roa, él formó parte con nosotros del primer grupo de escritura en el que estuve, que fue la Sociedad Literaria Metáfora, con Gustavo Torres, Blas Britez, Javier Viveros, Diana Viveros, Ever Román, éramos todos chiquitos, yo tenía cabello, me acuerdo y fue una experiencia muy fuerte, luego, en la Facultad de Filosofía donde estuve solamente 2 años, estábamos en un Club de literatura, estuve 2 años en la Facultad y 4 años en el club, yo crecí mucho en esos espacios, después generamos otro espacio muy importante; Balcón del Albatroz con Monseratt Álvarez, luego con Ever Román y con Giselle Caputo también, hace unos 10 años atrás teníamos un espacio para jóvenes. El laboratorio entonces nace en este mundo muy acelerado, en
donde yo tenía una inmensa soledad y ansiedad demasiado grande de conversar de literatura, de conversar sobre creación, parece que en esta ciudad no hay tiempo para estar hablando de nuestros cielos y nuestros infiernos y fue una soledad tan grande que me dije a mi mismo que necesitaba un espacio para hablar con alguien de creación, la primera vez que lo habilitamos tuvimos que hacer dos grupos, descubrimos con Lourdes Benítez que muchísima gente estaba buscando lo mismo y ahora también, es un espacio de creación en donde no hay un profesor, un chico de 15 años te puede dar cátedra de lo que es crear y también lo puede hacer un tipo de 40 o de 60. El Laboratorio es para compartir y experimentar, crear y compartir. Mi producción personal creció desde que empezó el Laboratorio.
¿Es la poesía un arte para solo unos pocos?
La escritura es, con Eulo solemos decir o escribí en el prólogo de Gris, que hay veces que uno puede poner un cartelito y decir un suicidio fue postergado por un poema, encontrarse con un poema tan intenso que te haga continuar, para mí eso es la poesía. Creo que, como dicen en diferentes culturas: todos, sin distinción, nacemos mínimo con un arte a desarrollar y este esquema
en el que vivimos hace que nosotros vayamos cercenando ese arte, todos tienen su poesía, todo lo que uno haga con amor y sinceridad es su poesía, yo conocí militantes sociales cuya poesía es el compromiso con la gente.
¿Cuántas publicaciones tenias antes de esto?
En formatos alternativos, El ombligo del mundo, antología Generación de los 90, en la Facultad de Filosofía participé de Cigarra Fónica, antología Anales urbanos, antología Poesía Joven 2000, 2001 y 2002, en ediciones cartoneras con Cristino Bogado, Douglas Diegues y Edgar Pou que me potenciaron bastante y así fueron varias antologías en varios formatos, la cantidad exacta ya no la recuerdo. Mi escuela más fuerte con la escritura fue el semanario cultural El Yacaré, en 5 años sacamos más de 270 números...
(Suena el teléfono por cuarta vez)